Resistencia al Calor
La prueba de resistencia al calor sometiéndola a altas temperaturas (máximo 180º) asegura que el material no se deteriore ni pierda su apariencia.
La prueba de resistencia al calor sometiéndola a altas temperaturas (máximo 180º) asegura que el material no se deteriore ni pierda su apariencia.
La prueba de resistencia a golpes en una encimera evalúa su capacidad para soportar impactos sin dañarse, garantizando su durabilidad y robustez en el uso diario.
La prueba de resistencia a la humedad de una encimera verifica que los materiales soporten la exposición prolongada a humedad, detergentes y temperatura entre 60º-70º, asegurando su durabilidad y apariencia intacta.
La prueba de resistencia a productos de limpieza en una encimera evalúa su capacidad para soportar sustancias químicas sin sufrir daños, manteniendo su superficie en perfecto estado.
La prueba de resistencia al calor sometiéndola a altas temperaturas (máximo 180º) asegura que el material no se deteriore ni pierda su apariencia.
La prueba de resistencia a los arañazos en una encimera mide su capacidad para evitar daños superficiales, garantizando una mayor durabilidad y mantenimiento de su estética.